Póker odds parte IV: pot odds y diferencias con las odds implícitas

Las odds del bote son uno de los elementos más importantes del póker Hold’em. Gracias a ellas, podemos tomar mejores decisiones en las dos posibles situaciones en las que nos podamos encontrar a la hora de jugar por el bote, una más ofensiva y otra más defensiva.

Calculando las pot odds podemos determinar si nos compensa hacer call a la apuesta de un villano, o si lo que nos conviene es hacer fold. Además, si somos nosotros los que hemos abierto la apuesta, podemos mantener el bote bajo control y limitar el riesgo, sabiendo cuántas fichas podemos apostar para mantener balanceado el ratio riesgo – beneficio en función de nuestras necesidades.

Qué son las pot odds



Cuando hablamos de pot odds, normalmente nos referimos a las pot odds directas. Existen también las pot odds implícitas, bastante más complejas, siendo las directas ideales en los momentos en los que ya no hay más que apostar, como cuando se va all-in.

Para calcular las pot odds, hay que tener claros dos aspectos: la equity (es decir, la probabilidad que hay de que nuestra mano sea la ganadora), y el ratio riesgo – beneficio del bote en ese momento.

¿Qué conseguimos con esto? Comparar la probabilidad que tiene nuestra mano de ser la ganadora con el balance riesgo – beneficio. Así, podremos elegir nuestra próxima jugada más sabiamente, en función de cuál nos resulte más rentable.

Hay dos formas de calcular las pot odds: bien mediante una relación, o a través de un porcentaje. Las relaciones (por ejemplo, unas pot odds de 3 : 1) establecen el ratio beneficio : riesgo por cada euro invertido.

En ese caso, unas pot odds 3 : 1 nos dicen que por cada euro que apostamos, el bote nos paga 3.

En las pot odds porcentuales, se calcula así:




Por ejemplo:


En ese caso, obtenemos un 25% de pot odds. Esto nos está diciendo que la apuesta nos supone poner en riesgo el 25% del tamaño del bote final para llevárnoslo. Ese tanto por cien es clave: si nuestra mano es, por lo menos, favorita un 25%, estamos en una posición de call rentable que no debemos desaprovechar.

Puedes emplear las dos formas para expresar las pot odds, en función de cuál te sea más útil.

Pot odds vs equity vs implied odds



Estos son los cálculos básicos, pero hay otros elementos que entran en juego y que pueden llevarte a confusión más adelante. Por ejemplo, la equity es uno de los ingredientes de la fórmula para saber qué potencial real tiene tu mano de ser la mejor.

Una buena manera de distinguir elementos y no confundir las pot odds con la equity ni con las pot odds implícitas es pensar en las odds del bote como en un gasto o inversión, y en la equity como en un ingreso porcentual. Así, podrás verlo como una relación gasto – beneficio que te resultará más familiar, ayudándote a entender cómo de rentable va a ser tu jugada.

La fold equity, junto con la equity de la mano y la OOP o IP del rival, son elementos clave a la hora de calcular las pot odds implícitas, que no son críticas en ningún caso si juegas con iniciativa. Tampoco lo son en el flop, pero sí en calles posteriores si eres un jugador pasivo.

Por su parte, las odds implícitas son las odds que puedes conseguir si continúas apostando en las siguientes rondas. Son términos fáciles de diferenciar pero que pueden confundirnos en mitad de una partida.

El cálculo de outs es otro de los elementos que debemos controlar. Mediante las pot odds tenemos controlados los números de nuestra “inversión”, pero con las outs podemos saber cuántas cartas necesitamos para que nuestra mano sea fuerte, que dependerá en función de cuántas cartas de las que restan por ser descubiertas pueden completar nuestra jugada.

Hay algunos elementos que no cambian. Por ejemplo, hasta el momento de la apuesta conoceremos tres cartas comunitarias (flop) y nuestras 2 cartas de la mano. 5 en total. Teniendo en cuenta que la baraja tiene un total de 52 naipes, nos quedan por descubrir 47.

Para qué sirven las pot odds



Las pot odds serán nuestra referencia en aquellos momentos en los que tengamos que robar una carta determinada para hacernos con el bote. Si la relación entre el dinero que debemos apostar y el tamaño del bote es menor que nuestras odds de completar la jugada, nuestra apuesta tiene buenas expectativas a largo plazo.

En cambio, si las pot odds son mayores que las nuestras, lo que nos conviene es retirarnos, ya que las expectativas son negativas.

En póker, las odds son la base de las probabilidades y son las que dictan el juego de cada miembro en activo sobre el tapete. Pero no hay que olvidar que las odds son precisamente eso, probabilidades que arrojan un resultado estimativo.

Por tanto, hay que dejar un margen para la duda, dado que hay varios aspectos que pueden no haber sido calculados correctamente, lo que nos haría estar haciendo una lectura de la partida errónea y manejando unas odds que no se corresponden con la situación real de la mesa. Ten el valor de las odds como referencia, pero no lo tomes como ley. Si tienes que reconocer el error, es mejor que lo hagas en cuanto lo detectes y vuelvas a calcular las pot odds si el tiempo te lo permite.

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